- ¿Tiene alguna prueba de haber existido hoy?
- No, su Señoría.
- ¿Y ayer?
- Tampoco, su Señoría.
- ¿Y la semana pasada..., el mes pasado..., el año anterior?
- En realidad..., no, su Señoría.
- No me deja otra salida... Tengo que declararlo culpable de enajenación social. Lo condeno a seguir así de por vida... ¡Siguiente caso!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario